Molino de Gasper - la villa que ofrece privacidad, buena gastronomía y inolvidable experiencia artística

Historia del molino

Bienvenidos al Molino de Gasper - la residencia que se halla en el mismo lugar que el molino original, al final del pueblo Batizovce, situado debajo de los Tatras. Nuestro molino ofrece a nuestros clientes recreo, ambiente familiar, excelente gastronomía, privacidad y momentos de cultura inolvidables. Déjese llevar por el ambiente de los cuentos, descubra el encanto de la historia de la región, déjese mimar con lujo, experimente la naturaleza y descanse entre piezas de arte originales.

El molino centenario de Batizovce

 

En el pasado ningún pueblo podía sobrevivir sin un molino urbano. La gente de Batizovce cultivaba varios cereales - cebada, trigo, centeno o mijo. Era necesario moler los granos para poder obtener la harina para las comidas cotidianas. Sobre todo se usaba el trigo para elaborar harina blanca y hacer el pan, pasteles o simplemente para espesar los guisos. Una parte del cultivo anual era destinado para alimentación animal. Hasta nuestros días la cebada mondada sigue formando parte de casi todos los productos de la matanza del cerdo cómo la famosa morcilla o simplemente se come con los embutidos. Los campesinos solían traer al molino urbano varios sacos de grano y al día siguiente venían a recoger la harina que administraban con esmero hasta la próxima cosecha. El molino movido por el agua llegaba a moler los cereales hasta obtener harina de finísima textura. En Eslovaquia hay harina de muchos tipos: gruesa, fina y extra fina. Había una persona en el pueblo que se ocupaba sólo de mondar los granos. Un buen Krupiar, como se le denominaba entonces, sabía quitar la cáscara de los granos a la perfección.


Aparte del trigo se cultivaba también el lino que se usaba sobre todo para elaborar los vestidos de uso diario. Una vez mojado, secado y ripado, las gavillas del lino se prensaban por unas vigas enormes y así se conseguía suavizarlo. En toda la llanura de los Tatras se cultivaba y labraba el lino. Estos arduos trabajos formaban parte de la vida de la mayoría de estas familias.


Al principio los molinos eran movidos por el agua. Las palas de madera, el eje y las demás ruedas de madera - todo esto giraba y el molino molía gracias a la energía que provenía del arroyo de Batizovce. Esta energía se usaba no sólo para el molino sino también para suavizar el lino mediante unas vigas que lo golpeaban a gran presión. La gente de Batizovce aún recuerda el traqueo procedente de esta parte del molino. Después de la primera guerra mundial en Batizovce se construyó una planta hidroeléctrica y a principios de la segunda guerra mundial todo el pueblo ya gozaba de ella. Esto también influyó en el funcionamiento del molino que empezó a usar la energía proveniente de la planta eléctrica de Tatras.


La gente de Batizovce aún recuerda a los molineros como Juraj Kečka, Valentín Grich, Jozef Chladoň o la familia Imrichová. En el año 2001 el molino se empezó a reconstruir. Como los estragos del tiempo destruyeron gran parte de los muros, éstos tuvieron que ser construidos de nuevo. A pesar de ello, el edificio aún dispone de un muro original y de las vigas del armazón de la antigua casa.



El ecológico Molino de Gasper de hoy en día

La energía del agua del arroyo de Batizovce se sigue aprovechando. Ya no molemos ninguna harina, tampoco suavizamos el lino. Usamos esta energía para las turbinas de nuestra pequeña planta de electricidad que la genera de una forma limpia y ecológica. Ésta se distribuye a la red pero también se usa en nuestro molino. Aparte de la energía verde del agua también obtenemos la del sol y tierra que nos permiten crear en el interior un ambiente caliente y acogedor incluso en los inviernos más duros. Ahora cuando el mundo no sabe vivir sin la electricidad, calor o agua potable, tomamos estos bienes por prestados directamente de la naturaleza sin tan siquiera dañarla.


El Molino de Gasper es único y auténtico gracias al acogedor ambiente de cuentos. El interior del molino fue realizado por el artista académico Marián Čižmárik quien dio al molino un aspecto único reflejando así la vida de nuestros bisabuelos, el poder del agua y la naturaleza indomable de la región. En nuestro restaurante se pueden observar unas máquinas y artefactos que solían usarse para procesar trigo y también unas piezas originales de muebles o unas vasijas - todas estas piezas fueron elegidas y colocadas por el destacado artista. En el Molino de Gasper se puede viajar en el tiempo de una manera más lujosa.